miércoles, 23 de mayo de 2007

Nos cuenta Enrique

LA PRESENTACIÓN DE LA ASOCIACIÓN VALENCIANA DEL HAIKU CONTADA POR EL FLAUTISTA


Llega el flautista al Jardín Botánico de Valencia cargado con su flauta y su libreta de haikus.


Allí, ese domingo de mayo, junto a sus amigos poetas, lo que más le agradaría sería poder transmitir a los que vayan a oírlos el placer de saborear lo breve, ese instante descrito en 17 sílabas, más o menos, que suele pasar desapercibido.


Pocas palabras para presentarnos: Maramín cuenta nuestra historia y Susana Benet nos describe el verso japonés… todo breve, como un haiku.


Después, con el fondo de su flauta y la guitarra de Nacho, se desgranan, como gotas de esencia… a una voz, a dos voces, como el eco, los haikus en la sala. Este flautista tiene cerca una puerta abierta al jardín, por donde se le cuelan los cantos de los pájaros y tiene ganas de gritar en la sala a todo el mundo que “salgamos fuera”, que entre la foresta se oirá y se sentirá mejor. Carles y Mila, Susana y Jose Luis, Maramín… van dejando su voz entre las notas de la guitarra y de la flauta.


En ese ambiente, desde el fondo de la sala un niño pequeño grita: “¡una flauta!”, como queriendo, con su inocencia, querer indicarnos de qué se trataba y lo que estábamos haciendo allí, que nos diéramos cuenta. (¡Ahí estaba el haiku!)


Ese domingo de Mayo en el Jardín Botánico… Y sorprendentemente cuando acaba el recital y deberían comenzar las preguntas y discursos sobre forma, métrica, y demás temas, el jardín, la música y ese domingo de mayo actúan sobre los asistentes, y en vez de ese coloquio, sólo quieren subir al estrado para leer sus haiku, incluso algunos escritos en ese momento mágico, de ese domingo de mayo.


Se va el flautista con sus amigos poetas a comer todos juntos con el regusto de haber ayudado por unos instantes a que la gente sacara al poeta que todos llevamos dentro.


Y nuestro compañero Barlo aplaude:


Doy fe del excelente trabajo que estos chic@s (Maramín, Enrique, Nacho, Josej, Susana, Mila, Carles, J.L. Parra, y much@s más personas) han llevado a cabo con la presentación en sociedad de la AVH y de cómo se desarrolló el amistoso encuentro entre los haijines, poetas, curiosos y espontáne@s.


Dejando un haiku para el recuerdo:


la brisa fresca -
notas de flauta y cuerda
en cada haiku.


Mientras tanto se podían ver en el jardín las piedras-haiku que habíamos diseminado y que estarán expuestas durante todo un mes, en total 22, pongo aquí cuatro de muestra:

Por cierto que me pasé un buen rato recorriendo el jardín pues no encontraba La Centaura que me inspiró este haiku:

Todo el jardín

recorro, busco el árbol

de la centaura.

1 comentario:

Gio dijo...

felicidades!!!! que bueno!!!! felicidades!!